A toda la comunidad nacional e internacional, les enviamos un saludo muy especial en este inicio del nuevo año 2012. Deseando de todo corazón una bendición del Dios de la Historia para ustedes y sus familias. Que este sea una oportunidad especial para renovarnos, elaborando proyectos que nos ayuden a alcanzar las más altas aspiraciones que respondan al ser humano de hoy que habita en un mundo necesitado de justicia, de paz, de luz, de conversión, de entrega, de solidaridad, de hacer realidad los dones y gracias al servicio del Reino de Dios y del prójimo.